
Las tareas de rescate se enfrentan este martes a dificultades por el riesgo de aludes y las réplicas en los lugares de Birmania (Myanmar) más afectados por el fuerte terremoto del pasado viernes, que ha dejado más de 2.000 fallecidos, miles de heridos y unos 8 millones de habitantes directamente afectados.
Algunas operaciones de rescate en Mandalay, la segunda ciudad del país y uno de los lugares más afectados por el temblor de magnitud de 7,7, situada a unos 17 kilómetros del epicentro, tuvieron que suspenderse este martes, según varios medios locales independientes.