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¿Cuándo es necesaria la hospitalización por dengue?

El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti, que representa un desafío constante para la salud pública y privada. Keralty, consciente del impacto global del dengue, difunde información actualizada a los equipos médicos asistenciales de sus clínicas y centros de salud afiliados en todo el mundo.

Estas guías enfatizan la importancia para la población de un abordaje integral de esta enfermedad, desde la sospecha inicial basada en síntomas y factores de riesgo, hasta el tratamiento especializado para prevenir complicaciones graves.

La sospecha de dengue se fundamenta en la presencia de fiebre aguda, generalmente de 2 a 7 días de duración, acompañada de dos o más de las siguientes manifestaciones clínicas: náuseas o vómitos, erupción cutánea (exantema), cefalea o dolor retroocular, dolores musculares o articulares (mialgias o artralgias), petequias (pequeñas manchas rojas en la piel) o prueba del torniquete positiva.

La residencia o el antecedente de viaje a zonas endémicas en los 14 días previos al inicio de los síntomas refuerza la sospecha diagnóstica.

En este sentido, especialistas del Grupo Médico Santa Paula (GMSP), informaron que la hospitalización se considera necesaria en pacientes con dengue que presenten signos de alarma, patología grave, intolerancia a la vía oral, dificultad respiratoria, acortamiento de la presión de pulso, prolongación del llenado capilar (mayor de 2 segundos), hipotensión arterial, insuficiencia renal aguda, embarazo o coagulopatía.

Asimismo, se recomienda la hospitalización en personas con condiciones como vivir solos, dificultades de acceso al centro médico o complicaciones de transporte.

Factores de riesgo

Existen factores de riesgo que incrementan la vulnerabilidad al dengue grave, tales como la edad (menores de 1 año o mayores de 65 años), el embarazo, la obesidad mórbida, la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, el asma, el daño renal, las enfermedades hemolíticas, la hepatopatía crónica, la enfermedad ulcero-péptica o la gastritis, así como el tratamiento con anticoagulantes.

Indica Keralty que la aparición de signos de alarma, como dolor abdominal intenso o dolor a la palpación del abdomen, vómitos persistentes, acumulación de líquidos (ascitis, derrame pleural), sangrado de mucosas (gingivorragia, epistaxis, metrorragia), letargo o irritabilidad, hipotensión postural (disminución de la presión arterial al ponerse de pie), lipotimia (sensación de desmayo), hepatomegalia (el hígado se agranda más allá de su tamaño normal) mayor de 2 cm o aumento progresivo del hematocrito, indica la necesidad de hospitalización y monitorización estrecha.  

El dengue grave se caracteriza por la presencia de choque (hipotensión arterial, alteración del estado mental, hiperlactatemia, piel moteada, retraso del llenado capilar) o dificultad respiratoria debido a extravasación grave de plasma, sangrado grave (según criterio médico) o compromiso grave de órganos (daño hepático, miocarditis, etc.).